By C.
29/7/10
Ignorance
Al final de la mentira todo continuó igual; yo tenía los ojos abiertos, solo yo... y no podía hacer nada para evitarlo sin lastimar a mis seres queridos. La farsa continuó, su burbuja quedó intacta, y yo con la aguja en mano sin poder pincharla. Con toda la bronca guardada, y a veces descargada en ella; pero ¿por qué en ella, si no es quien tiene la culpa? Tal vez por su inocencia, o su ignorancia. Es penoso; llega a perforar el alma ver su sonrisa al mirarlo a los ojos, a él, quien la arruinó tanto sin que ella supiera nada. La dejó devastada, la hizo sufrir y llorar incontables veces sin que ella se enterara. Sí, es cierto; a veces la ignorancia es la felicidad, pero otras, la ignorancia mata.
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