Vivimos encerrados cada uno en nuestra propia burbuja, viendo las cosas como solo nosotros queremos verlas, ignorando inocentemente todo lo que sucede a nuestro alrededor, en esa felicidad perfecta que no notamos hasta que algo nos saca de ese estado, de ese lugar ideal. Dicen que la ignorancia es la felicidad, y probablemente así lo sea. A medida que crecemos vamos saliendo de esa burbuja que nuestros padres nos crearon para aislarnos de todo durante nuestra infancia; ahí es cuando empezamos a ver las cosas como son, y no como queremos que sean; ahí es cuando nos debilitamos y entendemos que no todo es tan fácil, y que en realidad, en un momento fuimos felices, y que, lamentablemente, la vida no tiene vuelta atrás, y por sobre todo, que una vez que dejamos que esa felicidad tan ideal se nos vaya de las manos, no hay manera de recuperarla.
By C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario