Por otro lado, creo que nada debería importarme, simplemente vivir mi vida, descontrolarme, disfrutarla a full y hacer con ella lo que yo quiero, y no lo que quieren los demás. Al final del camino, es mi vida, y yo soy la única persona que va a estar siempre en ella, en cada momento.
Son dos lados de mí, muy diferentes, que están tirado cada uno para un lado diferente, y no puedo elegir así, no me puedo mover. No puedo caminar.
Llegué al punto de no comer, no tener hambre, no querer hacer otra cosa que estar en mi casa, YO! YO LLEGUÉ A NO QUERER SALIR DE MI CASA! no tengo energía, no tengo ganas de nada.
Solo me queda el piso donde estoy parada, ni techo, ni columnas. Parece que la soledad es para mí.
By C.
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